Ayer por la mañana llamó una persona para inscribirse al Retiro de Verano. Era muy maja, se llamaba Marisa.

Hablamos y conectamos bastante. Era una mujer muy involucrada en su crecimiento personal, en sentirse mejor consigo misma.

Decía que le gustaba mucho aprender cosas nuevas y que había participado en varios talleres y retiros anteriormente.

Pero luego le pasaba que todo lo que aprendía le costaba practicarlo. Respiraciones, ejercicios, escribir un diario con sus éxitos, dar las gracias cada mañana, practicar el hoponopono, leer cada mañana un texto inspirador, invocar a determinadas energías, hacer una recapitulación cada noche, hacer las prácticas de taichí, chikung para cultivar su energía interna…

Hay quienes viven la suerte de encontrar un camino de autoconocimiento, de descubrir lo que en realidad son, de salir de la maraña en su cabeza y conectar con su sentir profundo.

Cuando lo encuentran sienten que han llegado a casa y que ya no hay más que buscar. Y allí ponen el huevo y lo incuban.

Se dedican en cuerpo y alma a esa vía hacia la presencia, el bienestar, la felicidad, el vivir en conexión y comunión consigo mismos y con su entorno.

Es algo maravilloso encontrar tu camino del corazón.

Da igual que sea el budismo, el taichí, el tantra, el chamanismo, el curso de milagros, la ciencia o la conexión con maestros ascendidos.

Porque todos los caminos, si profundizamos en ellos, llevan a la Verdad de lo que somos, al conocimiento del Universo, de la Existencia, sus leyes y su funcionamiento. Y a la felicidad.

Pero claro…

¿Qué pasa cuando no acabamos de encontrar el camino que resuena en nuestro interior? ¿cuándo por muchas vueltas que damos esa sensación de “tiene que haber algo más” no acaba de apaciguarse?

No todos terminamos por descubrir ese método, esa guía hacia nuestra propia esencia que nos proporcione el descanso de no tener que seguir en la búsqueda.

Pues pasa lo que le pasa a Marisa.

Que después de volver de los cursos y talleres, por un tiempo practica lo que ha aprendido y se siente bien. Pero pronto hace aparición una compañera de viaje muy conocida: la PEREZA.

Le cuesta practicar, empieza practicando cada día, después uno de cada dos, de cada tres, cada cinco… hasta que al final se olvida…

Y empieza a rodar la rueda que tan bien conocemos: tendría que, no sé porqué no hago, soy una tal y cual, tengo que ser más tal, etc, etc…

No sé si tú serás más de los primeros, de los que han encontrado su vía personal, o vives más como Marisa.

Yo he sido siempre mucho más parecida a ella. Siempre saltando de una cosa a la otra y sin sentir nunca esa satisfacción de haber encontrado mi sitio.

Es agotador y la culpa me hacía sentir cada vez más cansada.

Hasta que tomé una decisión.

 

 

Detenerme en mi.

Detenerme y encontrar mis propias certezas, mis propias recetas, mi propio rumbo y mi propio método.

Y es cuando más paz he sentido.

Detenerme y empezar a sentir lo que me viene bien, lo que no, lo que me da alegría, lo que me suma, lo que me aporta, lo que eleva la calidad de mis pensamientos… Lo que me hace sentir bien conmigo misma, lo que me ayuda a quererme más.

Es un camino a recorrer, sin recetas, sin señales de tráfico… pero muy gratificante, te lo aseguro.

Por eso, junto a Javier Riestra y Roberto Perales, en el Camino Sencillo queremos acompañarte a que llegues a este punto, a parar y conectarte tanto contigo que tu propio ser te vaya guiando desde la mañana a la noche, desde el desayuno a la cena, desde tus compañías a tu trabajo…

Acompañarte a parar y sentirte, porque ahí es donde empieza una dimensión nueva de ser, de estar, de vivir…

Descubrir lo que en realidad quieres hacer, quieres ser. Dejar de seguir métodos y encontrar tu propia guía interna, tu sabiduría, que aunque a veces nos parezca que no… está ahí, siempre.

Escucharla es fácil y te vamos a acompañar a que la oigas bien clara y …. ¡¡te vas a sorprender con lo que aparezca!!

Estaremos del 2 al 8 de Agosto en Lugo, en un lugar en plena naturaleza que ya por sí mismo resulta sanador.

Para que por fin, descanses.

Retiro de Autodescubrimiento – Descubre tu camino sencillo

PD: 6 días/ 6 noches muy intensos para profundizar y también divertirnos, por supuesto. En el enlace de arriba tienes toda la información sobre el contenido del Retiro y las actividades que haremos.

Zorione Aurrekoetxea
Equipo de el camino sencillo

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